miércoles, 26 de junio de 2013

El amor y la verdad

UDISTAS
Región, 26-06-2013, p.14

Francys Peretti*
3… 21… 22…1000…1984…1990… 2400... No, no son sumas. El pasado 21 de junio volví a sentir el calor, los nervios y la felicidad de un graduando, pero esta vez, desde la distancia, como una profesora en conflicto universitario. En sólo 3 segundos, un nombre hacía vibrar de emoción a toda una familia y amigos; un gran logro de cada individuo, y aún más, en los últimos tiempos. Graduarse es como un 1º de enero, sólo que todo el amor y el “feliz año”, lo recibe el graduando.
A decir verdad, no es la primera vez que desfilan ante mis ojos tantas caras felices y manos nerviosas. En mis casi 22 años como docente en la Universidad de Oriente (Sucre), y con más de 1000 estudiantes pincelados en mis recuerdos, estos rostros han enmarcado el amor hacia mi profesión y mis ganas de salir adelante, a pesar de los claroscuros que en nuestra Institución se han dibujado.
Sin embargo, esa noche, en un jardín abarrotado de tanta gala y alegría, no dejaba de pensar aún más atrás en el tiempo… La Universidad me vio crecer correteando en los alrededores de Cursos Básicos y de los jardines de rosas, porque soy hija de una de sus  empleadas jubiladas. Y esos mismos jardines me saludaban en mis tiempos de estudiante, en mis idas diarias hacia mis salones de clases. 1984 a 1990: dos semestres perdidos cuando el personal decidió pararse por asuntos de pago. ¿Y qué debía hacer? ¿Imputar a mi madre por defender sus derechos? Era mi semestre o la subsistencia en mi hogar ¡Juego trancado!
En muchos años no le he fallado a mis estudiantes; mi amor a mi profesión me ha llevado a sacrificar mi propia dignidad para no dejarlos perder un semestre; y los profesores hemos trabajado, aún con las condiciones de abandono y desidia que fluye en cada rincón del Núcleo, batallando contra la injusticia de una política que pretende destruir uno de nuestros patrimonios más valiosos, la Universidad. La verdad, 2.400 mensuales ha sido sólo parte del problema. Y en este conflicto, en protestas pacíficas, mi lucha se ha tomado de la mano con la lucha de otros, para defender además una autonomía que significa libertad, pluralidad, esperanza, futuro. Nuestra resistencia contra el autoritarismo ya no está en estado vegetal.
Le estaríamos fallando realmente a nuestros estudiantes, regulares y egresados, si le siguiéramos el juego a los voceros oficialistas. No le entregaremos nuestros derechos y principios ni la Universidad a la mentira y la corrupción. El amor hacia nuestra profesión no tiene límites, pero la realidad ya sobrepasa el colmo de la miseria humana y el descaro constitucional.

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* Profa. Dpto. Idiomas Modernos UDO-Sucre

miércoles, 19 de junio de 2013

Convención colectiva y dignidad universitaria



UDISTAS

Región, 19-06-2013, p.14





José Malavé M.*



            El 14 de junio comenzó a difundirse la engañosa noticia de que los trabajadores universitarios, incluidos los profesores, habían alcanzado “un aumento de más del 100%” en beneficios salariales. Y con tal especie comenzaron a circular, igualmente, las falsedades, los chantajes, las amenazas, modos tan característicos de los sectores oficialistas.

            No se puede entrar a considerar aquí el engaño que suponen esos “aumentos”; ya habrá espacio para ello, aunque sí podría adelantarse que no contemplan los índices inflacionarios, y en particular el valor actual de las canastas alimentaria y básica, lo que los hace poco reales y apropiados. Este “logro” es el producto de un “acuerdo” levantado sobre un texto falaz y muy peligroso para la universidad venezolana: la Convención Colectiva Única.

            La opinión común desconoce el contenido de ese adefesio, pero también lo ignoran muchos universitarios. Se trata de una estratagema armada para tratar de dejar a un lado a la FAPUV (y a su directiva), la auténtica organización representativa de los profesores universitarios (reúne a 40.000 docentes), y en su lugar colocar a “federaciones sindicales” cuya representatividad está en cuestión, pues no son el producto de ningún proceso electoral democrático. Y no sólo “negociar” aparte, sin estorbo, acuerdos que desconocen los derechos de rango legal recogidos en las Normas de Homologación aprobadas en 1982 y todavía vigentes (ver https://docs.google.com/file/d/0B5VjlDKUUR1NUmNscGRZempBUUE/edit), sino, más grave aún, hacerlo sólo con entes del gobierno (violación legal) y permitir que se deslicen a través de ese instrumento contractual dañinas implicaciones como la negación de la pluralidad de la universidad, de la autonomía universitaria, de la condición académica; con lo cual se estaría violando la Constitución Nacional, la Ley de Universidades vigente y otras normas legales.

            Por limitaciones de espacio sólo veamos dos ejemplos:

En la cláusula 6 se establece que el empleador (que pareciera ser ahora el Ministerio de Educación Universitaria, y no las autoridades rectorales de cada universidad, pues ni siquiera fueron incluidas en la “discusión” de la convención colectiva) y las federaciones se comprometen a la divulgación de la ética socialista en las instituciones de educación universitaria. Con este compromiso se estaría imponiendo una línea de pensamiento, lo cual negaría el principio constitucional y legal del pluralismo político.

En la cláusula 96,donde se aborda lo relativo a la libertad de cátedra, se dispone que los programas de las asignaturas, las evaluaciones y los planes de Investigación, Extensión y Producción deberán estar en concordancia con el contenido de la Cláusula 6 de la presente Convención Colectiva Única, y ya vimos el sesgo político allí establecido. Es decir, que también la cátedra estará sometida a condicionantes que amenazan el carácter plural propio de la educación universitaria.

Esta convención que se nos quiere imponer vulneraría radicalmente el ser y sentido de la universidad.
* Prof. Dpto. Filosofía y Letras UDO-Sucre

           

miércoles, 12 de junio de 2013

Salto al vacío



UDISTAS
Región, 12-06-2013

José Rafael Díaz*

Los profesores del Núcleo de Sucre, miembros de APUDONS, somos testigos de excepción de cómo el Presidente y otros miembros de la Junta Directiva han asumido una posición antigremial y antiuniversitaria en relación al conflicto que actualmente mantenemos con el Gobierno nacional. Estos colegas no sólo han ignorado que FAPUV es nuestra máxima y única representación gremial, sino que también se han lanzado sin ningún tipo de escrúpulos en los brazos del patrono, léase el Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria. En otros tiempos, estaríamos hablando de “autosuicidio”.
No comprendemos por qué la Junta Directiva de APUDONS no pierde tiempo para descalificar y desconocer públicamente a la FAPUV. Se aducen razones como falta de representatividad e ilegitimidad. Si bien es cierto que la actual junta directiva de FAPUV tiene su periodo vencido, también es cierto que el gobierno a través del Consejo Nacional Electoral ha frenado la elección. Este pequeño detalle retumba en nuestra propia casa, pues la Junta Directiva de APUDONS ya tiene tres años con su período vencido y el CNE los mantiene allí para impedir que el oficialismo sufra una derrota en el Núcleo de Sucre.
Los profesores del Núcleo de Sucre tampoco comprendemos el fervor con el cual nuestros representantes gremiales asisten todas las semanas a unas reuniones en Caracas con el Ministro Calzadilla cuando desde un comienzo el Ministro ha establecido claramente que las discusiones se realizan con sindicatos de obreros y empleados, y su participación no tiene voto y, por tanto, ningún peso en las mesas de discusión. ¿Por qué tanto afán? ¿Conseguirán por medio de artes mágicas que nuestro aumento sea del 200% y que además nuestros tiques de alimentación (cesta-tickets) estén al mismo nivel que los de los empleados de PDVSA? ¿Para qué tanto arrodillamiento? Pareciera que los colegas tienen el encargo de aniquilar la autonomía universitaria asistiendo junto con unos sindicatos patronales y de maletín a refrendar una normativa laboral que desvirtúa el ser de la universidad, en particular su autonomía, y conculca derechos gremiales. Se pretende por esta vía someter a las universidades, tal como se intentó con la “constituyente universitaria”, la rechazada Reforma Constitucional del 2007 y la Ley de Universidades que el propio Presidente no avaló en el 2011.
La Junta Directiva de APUDONS se ha quitado la careta, ha escogido hacerle el juego al patrono gobierno y ahora sólo les queda el salto al vacío. La salida más honrosa hubiera sido la renuncia. 

* Prof. Dpto. Biología Marina UDO-Sucre

miércoles, 5 de junio de 2013

La universidad en paro activo


UDISTAS

Región, 05-06-2013, p.14

 
Marlyn Cabrera*

 
            Desde el pasado 29 de mayo de 2013 las universidades que así lo decidieron en el seno de sus bases profesorales se sumaron al “Cese de Actividades” convocado por la FAPUV. Este cese se conoce popularmente como “Paro Nacional” de Universidades; y para añadir al repertorio, tenemos que se trata de un “Paro Activo”, lo cual resulta al menos en apariencia, un contrasentido.
            ¿Por qué es un Paro Activo? Pues, porque cesan las actividades específicamente docentes, pero los profesores nos mantenemos en la Universidad, desde donde organizamos acciones de protesta en conjunto con estudiantes, obreros y empleados; pero no sólo esto, sino que los docentes seguimos realizando nuestras labores de investigación y extensión. Así, la Universidad tiene sus puertas abiertas y es por eso que este paro no significa irse a casa, sino una sentida presencia, no sólo en el campus, sino también en la calle.
            Este Paro Nacional es la consecuencia de haberse agotado todos los recursos para obtener respuesta del MPPEU respecto del reclamo de las reivindicaciones socioeconómicas que debemos recibir  justamente, según lo establecen las Normas de Homologación decretadas por el Ejecutivo Nacional en el año 1982, las cuales deciden ignorarse una vez más.
            Con un aumento del 30% en el 2007 y otro del 40% en el 2011, ya son seis años con cinco aumentos inexistentes, desconociéndose reiteradamente las Normas de Homologación,  pero con devaluación e inflación actualizadas y creciendo al galope. Con tristeza, recordamos que para 1965, por ejemplo, un profesor universitario instructor (primer escalafón) ganaba aproximadamente ocho sueldos mínimos y un profesor titular (escalafón más alto), dieciocho sueldos mínimos. Hoy, en nuestra casa más alta el sueldo de un profesor instructor no llega a dos sueldos mínimos, mientras que el sueldo de un profesor titular equivale aproximadamente a tres sueldos mínimos. Cabe destacar que cerca de un 80% de nuestros profesores son instructores y muchos de ellos trabajan a medio tiempo o tiempo completo, lo cual implica que algunos ganan incluso menos que el sueldo mínimo.
La Universidad languidece ante la injusticia y la ineficiencia cómplice y perniciosa del MPPEU, que solapa las formas arteras de un Gobierno Nacional que mira con ansia de hiena la autonomía universitaria. Por ello, en la UDO-Sucre, los profesores han demostrado en recientes asambleas fuerte desaprobación de la actitud propatronal de la directiva de nuestra propia Asociación (APUDONS), la cual, en flagrante arbitrariedad e irrespeto hacia el gremio, comparte mesa con sindicatos paralelos ilegítimos, para luego venir a vendernos una Convención Colectiva Única, altamente cuestionable, que se discute a espaldas de la FAPUV y, por lo tanto, a espaldas del gremio profesoral.
Entonces, los profesores nos mantendremos en protesta dentro y fuera del campus, junto con nuestros estudiantes, con empleados y obreros,  por un sueldo y presupuesto justos para la Universidad.


* Profa. Dpto. Idiomas Modernos UDO-Sucre

 

miércoles, 29 de mayo de 2013

Deficiencia auditiva intencional

UDISTAS
 
 
Región, 29-05-2013, p.14
 
 
Rafael Rasse*
 
Con perplejidad los profesores agrupados en la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (FAPUV) hemos visto cómo este gobierno, con intencionadas deficiencias auditivas, ha ignorado las demandas de los docentes universitarios de un salario que garantice un “nivel de vida acorde con su elevada misión” (art.104 de la Constitución Nacional), mejoras en las condiciones laborales, y presupuesto justo para las universidades.
Esa incapacidad voluntaria para la escucha, que tan acentuadamente padecen nuestros gobernantes, también es exhibida por el ministro Pedro Calzadilla (MPPEU), y sus primeros síntomas se dejaron sentir cuando, apenas ocupar su despacho, se dirigió a la comunidad profesoral diciendo que era “sospechoso” que lo recibieran “con un paro de FAPUV” y que “las Normas de Homologación no se han aplicado” (Correo del Orinoco, 08/05/2013), desconociendo su vigencia y su deber de considerarlas. Para nadie es un secreto, y menos para quienes laboramos y estudiamos en la universidad, que el gobierno está quebrando presupuestariamente a las universidades y a asfixia a sus profesores con sueldos que no cubren la canasta alimentaria.
La situación se torna más grave cuando, en algunas asociaciones de profesores, a la intencionada deficiencia auditiva se une el afán de desconocer las voces profesorales que se han expresado en reconocimiento de la FAPUV como único representante para discutir sus reivindicaciones, y ratificar las Normas de Homologación como instrumento de nuestra contratación colectiva. Desgraciadamente, algunos de lo que tienen el mandato de defender esa voluntad colectiva, contrariando el deber ser gremialista, asumen actuaciones propatronales.
Por suerte para los profesores universitarios, la decencia es un remedio muy eficaz contra la sordera institucional que se ha se acentuado, hasta límites absurdos, en los últimos años. Debidamente organizados y utilizando mecanismos de participación gremial, como las asambleas y referendos, ya hemos elevado con éxito propuestas para buscar soluciones a nuestros problemas.
Profesor universitario, colega, no dejemos que esta penosa y hereditaria enfermedad conculque nuestros derechos conquistados y los entregue al patrono. Todo trato debe producirse por la vía de acuerdos y negociaciones, nunca de la imposición. Tanto menos, cuando el Ministerio obstaculiza el diálogo con nuestra legítima representante, la FAPUV, y pretende pactar con sindicatos y gremios de maletín. En el plano local, debemos condenar toda acción que obstruya nuestra representación legítima. Recordemos: “La Junta Directiva de la APUDONS está obligada, en todo momento, a presentar a consideración de la asamblea general aquellas situaciones no previstas en estos Estatutos y que requieran de decisiones que comprometan al colectivo” (art. 57 de Estatutos de la APUDONS). La mayoría se expresó claramente a favor de la FAPUV y en contra de las posturas propatronales. No te hagas tú también el sordo, para que otros hagan lo que les dé la gana.
 
*Prof. Dpto. Psicología e Investigación Educativa UDO- Sucre

miércoles, 22 de mayo de 2013

Referendo a juro y extemporáneo


UDISTAS

Región, 22-05-2013, p.14

Ramón Ochoa*

A la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (FAPUV) le ha correspondido, por años, discutir y acordar gremialmente con los gobiernos de turno el marco legal de las condiciones de trabajo y las escalas de remuneración del trabajo docente universitario.

Desde 2004 el gobierno le ha venido negando a FAPUV la condición de interlocutor legítimo para los asuntos reivindicativos y mantenido el comportamiento de decretar aumentos unilateralmente, siempre por debajo de las necesidades de los docentes universitarios.

Ante la progresiva depauperación de los salarios universitarios y de sus condiciones de trabajo, la FAPUV ha implementado desde el año pasado diversas medidas de presión. Se han sucedido paros parciales y escalonados como medidas de protesta; se han organizado marchas y otras actividades, pero el Ejecutivo nacional permanece sordo a los reclamos de los universitarios.

En este contexto se instruyó a las asociaciones afiliadas a la FAPUV para que consultaran con sus bases a fin de ponderar la conveniencia de iniciar un paro de actividades docentes universitarias a nivel nacional y con carácter indefinido. En el Núcleo de Sucre esta consulta no se realizó y la junta directiva de APUDONS se negó a promover  las actividades que fueran necesarias para expresar el descontento, el clima de conflictividad, los diversos niveles de organización, preparación de acciones y el entusiasmo necesarios para iniciar una protesta de esta magnitud. La directiva de APUDONS irresponsablemente dejó de cumplir su función de guiar las luchas del gremio. Ahora, presionada por las bases y después de que FAPUV estableciera una hora cero, organiza un referendo en el que carga sobre los hombros de los docentes del Núcleo la decisión de un paro indefinido.

Se equivocan de nuevo los oficialistas al no interpretar el clamor de las bases; los docentes universitarios queremos que nuestras voces se oigan, deseamos que el Ejecutivo nacional responda a nuestras solicitudes y reclamos. Sentimos la necesidad de comunicar el clima de conflictividad gremial que genera la devaluación de nuestros sueldos y salarios y en torno a las muy arruinadas condiciones de trabajo.

Los profesores universitarios que reclamamos nuestros derechos y exigimos condiciones dignas para trabajar no representamos una amenaza para la universidad y muchos menos para sus estudiantes; muy por el contrario, la mantenemos abierta con no pocos sacrificios.

La comunidad cumanesa y oriental a quien sirve la UDO debe comprender nuestros justos reclamos y apoyarnos en la lucha contra el cerco presupuestario y las políticas que pretenden eliminar la universidad autónoma y democrática. Nos mantenemos en pie de lucha para obtener un nivel de vida acorde con nuestra  altísima responsabilidad tal y como lo establecen los artículos 91 y 104 de la Constitución Nacional.
 

*Prof. Dpto. Psicología e Investigac. Educativa UDO-Sucre

 

 

miércoles, 15 de mayo de 2013

Equivalente


UDISTAS

Región, 15-05-2013, p.14

 
Willians Barreto*

Capriles vino a Mérida para una Asamblea de Ciudadanos y le escuchamos al instante la recomendación a los universitarios de no ir al paro indefinido.

Es evidente que el gobierno ha generado una crisis universitaria sin precedentes y que los líderes de la oposición tampoco entienden el talante de las universidades públicas y autónomas. El camino trazado por el difunto líder de la revolución es transitado inexorablemente hacia el barranco. Todos los ministros para la educación universitaria hicieron cumplir el proceso destructivo, violando los derechos de los profesores, estudiantes, empleados y trabajadores. Es probable que el único propósito del gobierno sea la intervención definitiva y tomar el control de las universidades. Es lógico suponer que, en parte, por esta razón Capriles recomendó que no vayamos al paro indefinido, que seamos creativos. Por otra parte el gran problema para la dirigencia opositora es lograr nuevas elecciones en un clima de paz y sin buscar más conflictos que desvíen la atención.

Precisamente por la defensa de los DDHH de todos los venezolanos se han impugnado las elecciones. Pues bien, a los universitarios se nos veja, nos asfixian, nos niegan un salario justo en detrimento de la calidad de nuestro trabajo y en consecuencia de la formación adecuada de nuestros estudiantes. Aumentar las jornadas de labor docente es equivalente a seguir votando bajo las mismas condiciones, aumentar sustancialmente el número de votos y seguir perdiendo elecciones. Es equivalente a seguir aceptando el desmadre económico y la estafa a la nación. Es equivalente a votar esperando el fraude seguro. Para seguir un camino incierto es preferible un paro indefinido, con estudio no convencional y realizando investigación, pensando y planeando  un futuro mejor.  Un líder demócrata escucha y propone, rectifica, no siempre tiene la razón porque humanamente es imposible estar en todo y no equivocarse. El autócrata sin tener razón impone su criterio y como autómatas sus seguidores hacen cumplir su voluntad así no estén de acuerdo. Si el único riesgo es la intervención de las universidades autónomas, debemos tomarlo. Es mejor detener la marcha hacia ninguna parte y esperar alertas el posible arrebatón. Ya los días están contados para que se haga justicia. Ni las instituciones del Estado, ni los organismos internacionales harán cumplir la ley. El pueblo decidió pasar factura al “sociabismo”. 

Los universitarios hemos resistido dignamente. Estamos exhaustos aunque no derrotados. El paro indefinido se enmarca en la lucha gandhiana. Hay que entender que Capriles no lo puede propiciar, pero tampoco lo podría evitar. Es nuestro derecho y debemos hacerlo cumplir. Los derechos no se negocian políticamente. Seguir aceptando la violación de nuestros derechos y hasta fomentar el abuso es equivalente a no impugnar las elecciones.

 
*Prof. Centro de Física Fundamental-ULA

 

miércoles, 8 de mayo de 2013

Punto de quiebre

UDISTAS
Región, 08-05-2013
 
José Marcano Carpintero*
Los profesores universitarios definitivamente hemos entrado en una etapa de crisis pronta a la debacle; no sólo por las condiciones económicas originadas en el paupérrimo salario que percibimos, sino por las consecuencias socio-laborales en las cuales debemos ejercer nuestro rol de formadores académicos de las nuevas generaciones de profesionales. Representa esta crisis el punto de quiebre de las necesarias condiciones de estabilidad socioeconómica y emocional que deben regir el ejercicio de nuestro magisterio.
En el Núcleo de Sucre, un grupo de profesores hemos asumido posiciones críticas ante las condiciones que han generado la mentada crisis, y hemos integrado un movimiento profesoral importante dispuesto a trabajar para impulsar nuestra justa protesta y refutar con acciones la intolerancia que en el seno de ciertos sectores administrativos y gremiales han contribuido en la generación de un clima de desasosiego, de temores, de coacción tácita, en una premeditada dilación de los procesos que nos pondrían a la par con las decisiones y acciones de las demás asociaciones de profesores, reunidas bajo la figura de la FAPUV, nuestra histórica representante gremial.
Visto desde fuera, y a la luz de algunas posturas particulares, pareciera que el conflicto que presentamos los profesores de las universidades del país tiene un matiz eminentemente político y bajo esa premisa se le quiere tratar. Pero no, el conflicto de los universitarios va más allá de las posturas políticas de quienes reclamamos justamente derechos laborales para todos, amparados, por supuesto, en las mismas leyes y disposiciones contractuales que han ido conformándose en el transcurso de intensas luchas, que en su momento emprendieron las organizaciones gremiales que nos representan. Por tanto, este es un conflicto laboral y de interés colectivo, y no un conflicto llevado por intereses políticos como han argumentado los personeros afectos al oficialismo.
Si bien es cierto que las coyunturas políticas actuales han acentuado el marco referencial de nuestras lucha, también lo es que todos, independientemente de si militamos o no en una acera política, nos vemos afectados por los retrasos e incumplimientos contractuales en los que ha incurrido el gobierno con el sector universitario.
En este momento todos los miembros del gremio profesoral estamos bajo las mismas condiciones y el mismo régimen salarial; a todos nos afecta por igual esta situación. Es hora de encauzar la lucha mancomunadamente, con el único interés de preservar el derecho que nos asiste legalmente y consolidar un clima de conciliación que permita el resurgir de la universidad venezolana, como el mecanismo de desarrollo científico-tecnológico y socio-humanístico que demanda el país.
* Prof. Dpto. Currículo y Admón. Educativa UDO-Sucre
 
 
 




 

 

jueves, 2 de mayo de 2013

Salario digno para los profesores universitarios


UDISTAS

Región, 02-05-2013, p.14

 
Orángel Morey Lezama*

            El gremio profesoral universitario, al igual que los empleados y obreros, tiene años intentando conciliar con el gobierno nacional, entre otras cosas, un salario digno. Reiteradamente, el gobierno se niega a escuchar las peticiones y propuestas y decide, de manera unilateral, un aumento salarial que no se corresponde ni con las exigencias de los docentes universitarios ni con la realidad del país.

            En los últimos meses, por el malestar reinante (desabastecimiento, inflación, devaluación) y por la negativa del gobierno a atender nuestras peticiones, se ha acordado convocar a diferentes paros como medida de presión. Aunque nos sea difícil suspender transitoriamente nuestras actividades de aula, la paralización busca que el gobierno voltee a ver un sector que ha abandonado y vejado por años, cuando, por un lado, les niega el presupuesto requerido a las universidades, incidiendo de modo negativo en su funcionamiento práctico; y, por otro, le cierra las puertas de las instituciones públicas (Zona educativa, por ejemplo) a los egresados de estas casas de estudio. Ambas cosas (y la baja compensación salarial de los profesionales) inciden de modo negativo en la valoración de los jóvenes sobre el estudio formal universitario.

            Parte del descuido a los docentes universitarios pasa por el desconocimiento de las Normas de Homologación, que obligan al gobierno a revisar cada dos años el salario y ajustarlo al índice de inflación fijado por el BCV; como resultado de este desconocimiento, Venezuela ha quedado rezagada frente a nuestros vecinos en compensación salarial a sus profesores universitarios. Así, Brasil y Colombia, por ejemplo, quintuplican (comparando con el dólar oficial) nuestros salarios, que son motivo de risa frente a la canasta alimentaria (un punto por encima) y frente a la canasta básica (poco más del doble del salario integral de un profesor instructor a dedicación exclusiva). Como colofón a esta grave situación, a partir de hoy el salario mínimo (para trabajos no especializados) se diferencia del salario de un profesor instructor a tiempo completo por casi doscientos bolívares.

Países como India, Malasia, Arabia Saudita y Sudáfrica han entendido la necesidad de invertir en sus universidades y hoy día están ubicados entre los diez países que mejor recompensan a sus profesores. Pues como se sabe, en el mundo actual es el conocimiento el que nos ofrece la posibilidad de ser más soberanos e independientes; no hay dudas de que será la universidad venezolana la que permitirá, en grandes cuotas, la producción nacional y la desestimación de las importaciones, tan dañinas, en números como los actuales, para la economía del país.

Ojalá el día de hoy recibamos, también, buenas noticias para todo el sector universitario. Pero, de todos modos, nos vamos a la marcha de los trabajadores que exigen mejorar las condiciones laborales y salariales. Allá nos vemos.

* Prof. Dpto. Filosofía y Letras UDO-Sucre